Soldados de Papel (Desiree Parra)

La inflación es un problema que en la actualidad continúa afectando a todos los venezolanos, existen algunas profesiones que sufren con mayor crudeza este grave problema. Tal es el caso de los policías, un vasto grupo de ciudadanos que también poseen cuentas que pagar y familias que alimentar. Según las estadísticas, los policías son los segundos profesionales más afectados por el alto costo de la vida, superados sólo por los bomberos de las gasolineras quienes reciben los mismos cincuenta “bolos” de propina desde hace nueve años.

Existe una cruda realidad y es la existencia de los soldados de papel, estos son personajes uniformados que empañan la verdadera labor policial quienes comisionados por su gerencia hacen sus respectivas exigencias monetarias. “Antes si algún conductor tenía los papeles del carro vencidos o manejaba bajo los efectos del alcohol, uno le podía sacar hasta un millón de bolos, tan solo amenazándolo con llevarme su vehículo detenido” comentó un uniformado, quién aseguró que se ha visto en la necesidad de exagerar sus amenazas a cambio de muy poco. “Ahora ni que les diga que los llevaré al retén, están dispuestos a darme tanto dinero. Me he tenido que conformar con el sencillo que les queda en la cartera” señaló el mismo funcionario.

Por su parte otro personaje encargado de una alcabala, hizo mención tras recordar sus mejores épocas. “Hace unos años yo triplicaba mi salario con lo que le quitaba a los chamitos marihuaneros. No era fácil, recuerdo que había que olerle los dedos y bastaba con decirles que les sembraríamos tres kilos de coca para que te dieran la cartera y el celular” señaló. Mientras que su compañero se refirió acotando lo siguiente “La razón por la cual nos convertimos en policías, es porque el uniforme nos abre muchas puertas, pero el sueldo no nos alcanza ni pal café, por eso desde hace seis meses comencé a aceptar hasta cesta tickets”.

Situaciones como estas, me ha tocado escuchar por parte de “algunos” funcionarios policiales quienes expresan sus vivencias con una profunda naturalidad, ejerciendo funciones de manera arbitraria e incorrecta. Solo son soldados de papel quienes en un momento determinado la Justicia se encargará de ellos, sacándolos por completo de las filas policiales, ya que sus acciones hacen que la cotidianidad se haga costumbre y por ende caen en procesos delictivos de mayor rango, sin tener en cuenta que la responsabilidad penal es individual.

Como ciudadanos estamos empañados por estos soldaditos y viviendo a diario en manos de la inseguridad. Son muchos los funcionarios policiales con ética, vocación, responsabilidad y valores bien fundamentados, que saben llevar su uniforme con orgullo, siendo esos mismos policías, los que temen que el problema pueda empeorar aún más, si el gobierno no hace nada al respecto. La idea es generar un nuevo sistema o filtros que permitan desligar totalmente de las funciones a los policías que no cumplan con ética y decoro la labor ejemplar de servir y proteger, aquellos que aún se niegan a cumplir las instrucciones emanadas de la Ley del Servicio de Policía, eso mismos que violan las leyes y los derechos humanos de los ciudadanos, aquellos que se aprovechan de las situaciones de los demás, que piensan que el país les debe todo, porque de manera equivocada se formaron sirviéndole a una comunidad inocente de sus malas costumbres y patrañas.

Aún existen policías de verdad, que aman su carrera, que tienen valores y no precio, que no les ha tocado bajarle la cabeza a nadie, ni esconderse. Son los policías que duermen, salen a la calle y disfrutan de su vida sin necesidad de estar armados, ayudando a quien lo necesita y sirviéndole a una comunidad en situación de emergencia. Son esos policías los que mi país necesita para crecer nuevamente y construir un mejor futuro.

Desiree Parra / @desireeparraf / @desiree_parra

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