La desesperación se ha apoderado de los habitantes de las residencias Villas del Sur y Villas San Benito de Palermo, ubicadas en el kilómetro 2 de la vía a Perijá, parroquia Manuel Dagnino.
Una imparable ola de robos de equipos de aire acondicionado mantiene en jaque a la comunidad, que denuncia sentirse desprotegida frente a la delincuencia organizada.
El más reciente incidente ocurrió durante la madrugada de este lunes en las residencias San Benito. Bajo el manto de la oscuridad, un grupo de delincuentes perpetró un nuevo ataque contra el patrimonio de los residentes, logrando sustraer cables y tuberías de cobre de las unidades de climatización.

Un refugio para el crimen
Según testimonios recabados en la zona, los antisociales han convertido las ruinas del antiguo CADA, situadas en las adyacencias, en su centro de operaciones y escondite. Desde allí, los malhechores planifican y ejecutan las incursiones nocturnas, aprovechando la poca vigilancia policial en el sector.
El modus operandi de los delincuentes ha sembrado el miedo en el conjunto residencial. Los habitantes, testigos impotentes de los hurtos, admiten que no pueden enfrentar a los criminales, ya que estos operan con armas blancas y se muestran dispuestos a enfrentar a quien intente intervenir.
"Los vemos desde nuestras ventanas, pero no nos atrevemos a bajar. Andan armados con cuchillos y son varios. Se llevan todo el cobre, dejándonos sin servicio en medio de este calor infernal", relató uno de los vecinos afectados, quien prefirió mantener su identidad en reserva por temor a represalias.

Un llamado urgente a las autoridades
La situación ha llegado a un punto crítico. La falta de patrullaje preventivo en esta zona de la parroquia Manuel Dagnino ha facilitado que los delincuentes operen con total impunidad. Los propietarios de ambos complejos residenciales exigen a los cuerpos de seguridad del Estado:
Mayor presencia policial y patrullaje nocturno constante en el kilómetro 2 de la vía a Perijá.
Inspección y desalojo de las estructuras abandonadas del antiguo CADA, que funcionan como guarida para los antisociales.
Acciones concretas para desarticular a esta banda dedicada al robo de componentes metálicos.
La comunidad espera que este nuevo llamado sea escuchado antes de que la violencia escale a niveles mayores, recordando que, en Maracaibo, el robo de aires acondicionados no es solo un golpe al bolsillo, sino un atentado contra la calidad de vida en una región donde las temperaturas exigen este servicio como una necesidad básica.
Fotos: Ernestina García