El pasado domingo 24 de mayo, los internos del Internado Judicial de Barinas (Injuba) protagonizaron una protesta dentro de las instalaciones del recinto penitenciario. Para visibilizar sus reclamos, los reclusos decidieron difundir los acontecimientos en tiempo real a través de las plataformas digitales, una acción que terminó dejando al descubierto un presunto esquema de delitos informáticos.
Los usuarios de las redes sociales que seguían los reportes del motín notaron que el material audiovisual y las transmisiones en vivo se estaban proyectando desde la cuenta de TikTok registrada bajo el usuario @dakavenezuela1.
La procedencia de los videos delató que el perfil no pertenecía a organizaciones civiles ni a familiares de los detenidos. Por el contrario, se trataba de una cuenta clonada que utilizaba ilegalmente el nombre y la imagen corporativa de la cadena de tiendas de electrodomésticos Daka.

El presunto modus operandi
De acuerdo con las características del perfil, desde allí se ejecutarían ciberestafas bajo una modalidad recurrente en el ámbito carcelario:
- Se diseñaba un catálogo falso con ofertas atractivas de la tienda para captar la atención de compradores.
- Las víctimas, bajo engaño y confiando en la reputación de la marca, podrían efectuar pagos virtuales para adquirir la mercancía.
- Una vez consolidada la transferencia de fondos, se cortaba la comunicación, consumando así el fraude.
Al emplear esta herramienta digital para transmitir las incidencias de la protesta, usuarios se notaron confundidos lo que llamo la atención de los distintos organismos de seguridad de la región.
Tras percatarse del error que vinculó directamente el motín con el perfil utilizado para los supuestos fraudes, los administradores procedieron a eliminar la cuenta de TikTok de forma definitiva el pasado lunes, 25 de mayo.
Noticia Al Día / Con información de Táchira Noticias