Por: Redacción Cultura
Maracaibo – Un vestido de lino blanco rindiéndose ante la humedad del Lago, unas gafas oscuras y un ejemplar arrugado del diario Panorama como abanico. Esta es la impactante postal que el destacado historiador y hombre de la cultura zuliana, Juan Quintino, ha rescatado del imaginario popular: la supuesta e inédita visita de Marilyn Monroe a la Calle Derecha de Maracaibo durante la década de los años 50.
Aunque la veracidad del encuentro despierta tantas dudas como fascinación, la crónica de Quintino revive una de las leyendas más pintorescas de la región, mezclando el glamur de Hollywood con la idiosincrasia maracucha.
De acuerdo con el relato, la mujer más famosa del cine mundial terminó en la capital zuliana debido a un inesperado percance mecánico. Oficialmente, el vuelo privado de la actriz con destino a Caracas debió realizar una escala técnica de emergencia en la ciudad.
Sin embargo, las malas lenguas de la época sugerían motivos menos técnicos y más personales: Marilyn buscaba desaparecer del radar del espectáculo en un rincón del mundo donde el bum petrolero y la pasión por el béisbol eclipsaban cualquier interés por las estrellas de la pantalla grande.
El clímax de esta historia ocurre en la plaza de la Basílica de la Chiquinquirá. Según la crónica, la actriz contemplaba el templo cuando fue sorprendida por el rítmico sonido de un raspador de hielo. Se trataba de Nerio, un popular cepilladero de la zona que, al levantar la mirada, reconoció de inmediato el rostro que tantas veces había visto en los carteles del Cine Metro.
«¡Vergación! Pero si sois vos… la mismísima Marilyn. ¿Qué hacéis vos en este calorón, mija?», habrían sido las palabras del asombrado vendedor, rompiendo con el dialecto local la barrera del idioma.
Pese a no comprender el «voseo» maracaibero, la diva de Hollywood respondió con su icónica sonrisa de un millón de dólares, quejándose sutilmente del clima: «Hi. It’s… very warm here».
El encuentro místico concluyó con una muestra de la gastronomía popular zuliana. Nerio, inmune a la timidez, le preparó a la estrella un cepillado de colita con leche condensada para, en sus propias palabras, «devolverle el alma al cuerpo».
Hasta la fecha, no existen registros fotográficos ni documentos oficiales que confirmen el paso de Norma Jeane por el asfalto derretido de la Calle Derecha. No obstante, en la Maracaibo de lo posible, la historia ya forma parte del inventario de la nostalgia y el realismo mágico local.
Noticia al Día con información de Juan Quintino y Maracibo Histórica