En una noche que desafió toda lógica deportiva, Damian Lillard grabó este sábado su nombre en los libros dorados de la NBA al conquistar su tercer título en el concurso de triples del Juego de las Estrellas.
A sus 35 años, el actual base de los Portland Trail Blazers no solo igualó el histórico récord de tres trofeos que ostentaban leyendas como Larry Bird (1986-1988) y Craig Hodges (1990-1992), sino que lo hizo sin haber disputado un solo minuto en la presente temporada debido a una grave lesión.
La expectación en el Intuit Dome de Inglewood era máxima cuando Lillard, quien sigue en proceso de rehabilitación por la rotura del tendón de Aquiles sufrida el pasado abril con los Milwaukee Bucks, saltó a la pista.
Pese a la inactividad competitiva, el base maravilló al público desde la primera ronda al registrar 27 puntos, sellando su pase a la final junto al novato Kon Knueppel (Hornets) y al experimentado Devin Booker (Suns), quienes avanzaron con 27 y 30 unidades, respectivamente. En el camino quedaron figuras de la talla de Donovan Mitchell, Norman Powell, Jamal Murray, Tyrese Maxey y Bobby Portis Jr.
La ronda definitiva fue un despliegue de jerarquía. Lillard acumuló 29 puntos, superando los 27 de Booker —campeón en 2018— y los 17 de Knueppel, asegurando así su tercer galardón tras los obtenidos en 2023 y 2024.
Al finalizar la competencia, el nueve veces All-Star confesó que su participación buscaba alimentar su legado y sentir de nuevo la presión de la competencia frente a los aficionados, consolidándose como uno de los mejores tiradores de todos los tiempos.
Con este triunfo, "Dame" recupera el trono que el año pasado le arrebató Tyler Herro, confirmando que su puntería permanece intacta incluso en los momentos más difíciles de su carrera.
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