La selección nacional de fútbol de Irán ha emitido una contundente respuesta a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien cuestionó la idoneidad de la participación del equipo persa en la cita mundialista que coorganizan EE. UU., México y Canadá este verano.
A través de un comunicado oficial en sus redes sociales, la federación iraní subrayó que su presencia en el torneo es un derecho ganado en el campo y que la Fifa es el único organismo con autoridad sobre la competición, desestimando las opiniones del mandatario estadounidense.
La polémica se encendió tras un posteo de Trump en redes sociales donde, si bien afirmaba que la selección iraní sería "bienvenida" a pesar del contexto bélico actual, sugería que su participación no era "apropiada" por razones de "seguridad y vida".
La respuesta de Teherán no se hizo esperar, calificando los comentarios como una injerencia inaceptable:
«El Mundial es un acontecimiento internacional y su órgano rector es la Fifa, no un individuo ni un país», rezaba el comunicado en Instagram.
Incluso, la selección persa fue un paso más allá al cuestionar la capacidad de Estados Unidos como sede: «El único país que podría ser excluido es aquel que ostenta el título de anfitrión pero carece de la capacidad para garantizar la seguridad de los equipos participantes».
Pese a los rumores de renuncia que circularon el pasado miércoles, la selección de Irán ha reafirmado su intención de competir. El equipo llega a 2026 en uno de sus mejores momentos deportivos, habiendo sellado su cuarta clasificación consecutiva a una fase final con una serie de victorias decisivas.
Irán se encuentra encuadrada en el Grupo G, donde deberá medir fuerzas contra Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda. Su debut está programado para el próximo 16 de junio, en lo que se prevé será uno de los focos de atención mediática no solo por lo deportivo, sino por el complejo blindaje de seguridad que rodeará sus encuentros en territorio norteamericano.
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