El amor y el dolor de perder a un hijo son tan inmensos que marcan profundamente a quien lo sufre. No hay muchas veces recursos profesionales que ayuden a sobrellevar la pérdida ni ningun recurso de apoyo para superar el duelo y se llega a decir que es preferible morir.


La dolorosa historia de la anciana que buscó a su hijo durante nueve meses, descubriendo finalmente que había muerto en un calabozo mientras se lo negaban, llegó a su trágico final con el fallecimiento de la abnegada madre, Carmen Teresa Navas.
Se trata del caso de Víctor Quero, un preso que, según la versión gubernamental, falleció en julio de 2025 por problemas de salud. Sin embargo, durante todo el tiempo en que su madre lo buscó desesperadamente, las autoridades ocultaron la información.
La anciana resistió el desgaste de caminar día a día por diversos centros de reclusión. Quienes la conocieron aseguran que transitaba como si su propia vida se hubiera desvanecido, impulsada únicamente por el eco constante de la ausencia de su hijo.
Tras nueve meses de incertidumbre, recibió la notificación del deceso. La madre acudió de inmediato al cementerio para comprobar, con el corazón roto, que se trataba de su querido Víctor.
A partir de ese momento, la fortaleza que la mantuvo en pie durante cada visita a las cárceles se apagó.
Hoy, a solo unos días de haber descifrado el paradero de su hijo fallecido, la anciana dejó de existir; una partida que su entorno describe como el viaje definitivo para reencontrarse con él.
Noticia al Día/ Foto: Cortesía