El delivery se ha transformado en un motor clave de la economía venezolana, pasando de ser una solución de emergencia durante la pandemia a un sector formal que emplea a miles de personas.
La Cámara de Comercio Electrónico (Cavecom-e), presidida por Richard Ujueta, hizo una completa panorámica sobre el desempeño del servicio de delivery y movilidad en el país y asegura que, el parque motorizado nacional dedicado a las entregas ha superado los 250 mil trabajadores.

Consolidado en el país como una actividad laboral clave y en auge, impulsada por la necesidad de inmediatez y el crecimiento de la economía digital, se mantiene como una alternativa laboral para muchos, ofreciendo opciones de ingreso rápido en medio de la crisis económica, con aplicaciones como PedidosYa o Rappi dominando el sector.
La pandemia le abrió el camino
Impulsado por la pandemia y las necesidades de entrega de la economía actual, el delivery creció rapidamente, transformando la logística de consumo en el país. Los repartidores suelen ser trabajadores independientes o colaboradores de plataformas, a menudo utilizando motocicletas para entregas rápidas.
Se ha convertido en un sector de alta dinámica económica en el último año, sirviendo como fuente de ingresos en un contexto de retos económicos, señalan reportes de Banca y Negocios.

A pesar de su crecimiento, los trabajadores enfrentan riesgos de seguridad vial, falta de regulación clara, y condiciones de alta exposición física, como lo indican algunos motorizados. Esta modalidad de trabajo sigue evolucionando, convirtiéndose en un componente esencial para el comercio y la economía de servicios en el país.

Esta actividad es la cara más visible de la economía gig en Venezuela, como un modelo de trabajos temporales y flexibles gestionados por aplicaciones, que ofrece ingresos rápidos y mayor flexibilidad horaria que empleos tradicionales.
Actualmente muchos profesionales y jóvenes recurren a esta actividad ante la precariedad salarial en otros sectores.

Banca y Negocios/ Foto: Cortesía