Los pobladores de Tumeremo, al sur del estado Bolívar, se encuentran sumidos en el dolor y la indignación tras conocerse la repentina muerte de Francisco Rivera, un adolescente de apenas 13 años. El joven fue hallado sin vida la noche del pasado 23 de abril, luego de tomar la drástica decisión de terminar con su existencia en su lugar de residencia.
Según reportes extraoficiales y testimonios de la comunidad, Francisco y sus hermanos eran presuntamente víctimas de explotación laboral por parte de sus propios padres. Los menores eran obligados diariamente a recorrer las calles de la localidad vendiendo dulces para el sustento económico del hogar.
Vecinos y allegados señalaron que la presión y la carga de responsabilidad impuesta sobre el adolescente habrían minado su salud mental de forma irreversible.
El momento más devastador del hallazgo fue el descubrimiento de una nota escrita a mano por el joven antes de morir. En sus últimas palabras, Francisco se despidió de su madre y hermanos, expresando un profundo sentimiento de ser "una carga" y pidiendo un último favor: que sus compañeros de liceo supieran cuánto los apreciaba.
"Si llegas del culto y estoy colgado de un mecate es porque me suicidé", rezaba parte del texto que ha circulado conmoviendo a toda la región.
Ante la gravedad de las acusaciones y las evidencias encontradas en el sitio, las autoridades actuaron de inmediato. Se confirmó que la madre del menor se encuentra actualmente detenida y bajo custodia policial mientras se realizan las investigaciones pertinentes.
Los organismos de protección del niño, niña y adolescente han tomado cartas en el asunto para evaluar la situación de los hermanos sobrevivientes y determinar las responsabilidades penales por la presunta inducción al suicidio y el maltrato sistemático al que eran sometidos.
Noticia al Día / Con información de El Chiguiritove