El sureste de Brasil se encuentra nuevamente bajo el azote de eventos climáticos extremos. Intensas precipitaciones han causado una serie de inundaciones y deslizamientos de tierra que, hasta este martes 24 de febrero de 2026, han dejado un saldo provisional de al menos 21 víctimas mortales, decenas de desaparecidos y más de un millar de personas desplazadas de sus hogares en los estados de Minas Gerais, São Paulo y Río de Janeiro.
El estado de Minas Gerais es el más afectado por la magnitud del desastre. Según el último balance de los bomberos, el municipio de Juiz de Fora registra 16 fallecidos, mientras que en Ubá se han confirmado otros cuatro decesos. La situación en la región ha sido calificada como "crítica" por las autoridades, quienes han decretado el estado de calamidad pública tras reportar el desbordamiento de ríos que han anegado barrios enteros. En Juiz de Fora, este febrero ya es el más lluvioso de su historia registrada, alcanzando los 584 milímetros de agua acumulada, una cifra que duplica la media esperada para todo el mes.
La emergencia se extiende hacia el estado de São Paulo, donde el municipio de Peruíbe ha sido declarado en estado de emergencia. En esta localidad costera, cerca de 400 personas se han visto damnificadas después de que en apenas tres días cayera más lluvia de la prevista para los 28 días del mes. Asimismo, el río Piracicaba ha superado su nivel de desbordamiento, situándose en los 4,87 metros y manteniendo en alerta máxima a las poblaciones ribereñas. Por su parte, en São João de Meriti, Río de Janeiro, una mujer perdió la vida y otras 600 personas debieron abandonar sus viviendas ante el avance de las aguas.
Este nuevo episodio de lluvias torrenciales se suma a una lista de desastres climáticos que han golpeado con frecuencia al gigante suramericano en los últimos años. Expertos y meteorólogos vinculan la recurrencia y la intensidad de estos temporales a los efectos directos del cambio climático, que alterna episodios de sequías históricas en la Amazonía con inundaciones devastadoras en el sur y sureste del país. Mientras los equipos de rescate continúan la búsqueda de supervivientes entre el lodo y los escombros, las previsiones meteorológicas advierten que las precipitaciones continuarán durante las próximas horas, complicando las labores de auxilio.
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